La violencia contra las mujeres en Egipto ¿deterioro o mayor concienciación?

“Es una farsa que ofende a las mujeres no sólo de Egipto sino de todos los países árabes ¿Los egipcios se van a limitar hablar sin pasar a la acción jurídica? “, denuncia una internauta en Twitter.
Días después, el marido declaró a un medio local (Youm7) que “aquí es normal golpear a la esposa, que además es mi prima. Entiendo que en las grandes ciudades esto no puede pasar, pero aquí es algo normal”. Y lo hizo con una sonrisa que provocó aún más indignación.
En esa misma entrevista la esposa dijo estar muy sorprendida por la reacción de la gente ante lo sucedido.
Algunos internautas opinan que el caso ha destapado la realidad de muchas mujeres de las zonas rurales de Egipto donde hay menos conciencia sobre los derechos de la mujer. Mientras, otros apoyan esta actuación ya que a su parecer los maridos tienen el poder de decidir sobre todo lo relacionado con sus esposas quienes “deben obedecer sin levantar la voz”.
¿Más conciencia o más violencia contra las mujeres?
“La toma de conciencia de las mujeres está creciendo desde la revolución de enero del 2011. Con el paso del tiempo, están rompiendo tabúes, a lo que se añade movimientos como el “Me Too” egipcio. Todo esto ha contribuido a reforzar el rechazo de las mujeres a la violencia”, declara a Al Fanar Azza Solimán, abogada y directora del Centro para la Asistencia Jurídica a Mujeres Egipcias.
Solimán añade que “la violencia contra las mujeres en Egipto también está aumentando como muestran las redes sociales un día tras otro”.
Ante la falta de estadísticas oficiales, no es posible tener cifras de violencia de género en este país árabe, pero todo apunta a que va en aumento en medio del silencio del gobierno que debe emprender acciones más serias y endurecer las penas para acabar con la impunidad.
“La presidenta del Consejo Nacional para las Mujeres en Egipto, Maya Morsi, ha comentado los hechos de Ismailía en su cuenta de Facebook hablando de falta de moralidad pero sin mencionar ninguna herramienta para hacer frente a la violencia de género, como si no tuviera poder para actuar”, lamenta Solimán.
La abogada asegura que “se necesita un sistema legislativo que incluya acciones para ayudar a las mujeres maltratadas, brindarles la protección necesaria, y ofrecerles lugares de acogida con acceso a todo tipo de ayuda incluyendo la psicológica”.
Las costumbres y tradiciones de Egipto contribuyen a la justificación de la violencia contra mujeres
En una sociedad que otorga al hombre más poder y privilegios, hay mujeres sometidas al sistema patriarcal y obligas a obedecer a los hombres de la familia, corriendo el riesgo de padecer todo tipo de violencia en caso de oponerse.
Yo misma, crecí en el sur de Egipto, sin ningún derecho o poder sobre mi destino o mi cuerpo, algo que en mi caso cambió al hacerme adulta, pero allí hay aún mujeres que viven en el círculo vicioso, en el que al ver a sus madres maltratadas por sus padres, ellas mismas entran en la rueda y lo aceptan de sus maridos como una realidad.
“Las costumbres y tradiciones son cómplices y normalizan la violencia contra nosotras” añade Solimán quien denuncia la idea de que las mujeres sean consideradas “una propiedad primero del padre y luego del marido”.
En un país donde el feminismo está estigmatizado, se necesita más apoyo social para luchar contra la violencia de género, defendida a veces por las propias mujeres que creen en la superioridad del hombre.